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altAspaym Principado de Asturias, quiere hacer pública su preocupación y su más absoluto desacuerdo con que no exista acceso en transporte público (autobús) al nuevo Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA)

Se ha publicado en prensa que no van a existir paradas de autobuses dentro del recinto hospitalario, situándose estas en la rotonda que une la calle Chile y la avenida del HUCA, que atraviesa el solar y en la rotonda en la que ésta acaba y en la avenida Roma. En la avenida del HUCA está reservado un espacio donde los taxis podrán detenerse para subir y bajar pasajeros. Así mismo se afirma que “se trata de un espacio de salud medioambiental".

Como entidad representativa del sector de la discapacidad física, consideramos que esta solución además de discriminatoria y arbitraria no se ajusta de manera alguna, ni a la realidad de las personas que integran nuestro colectivo, ni a la de un porcentaje muy elevado de usuarios/pacientes de las unidades y consultas médicas, ni a la de los visitantes de las personas ingresadas.

El HUCA se encuentra situado en un cerro, cuyas aceras presentan unas pendientes muy superiores a los máximos que la normativa sobre accesibilidad establece para considerar que un itinerario sea accesible. No tenemos constancia de que exista itinerario alternativo accesible alguno.

De cualquier manera, existiese o no itinerario accesible alternativo, no es razonable obligar a las personas usuarias de silla de ruedas y/o con problemas de movilidad reducida a subir semejante cuesta para llegar a la zona de acceso a los edificios que integran el complejo hospitalario, ni obligarlas a tener que coger un taxi adaptado, o convencional según los casos, a quienes no puedan recorrer ese trayecto.
Precisamente por ser personas con discapacidad física presentamos grandes limitaciones en nuestra capacidad de deambulación, resultando prácticamente imposible que una persona en una silla de ruedas manual o con algún problema de movilidad, una  vez se baja de un autobús urbano adaptado, pueda llegar por sus propios medios a la puerta principal de acceso. A ello habrá que sumar los inconvenientes que la propia climatología genera (frio, hielo, lluvia, nieve, viento o solana.) en un trayecto con esa pendiente y a la intemperie.

De nada sirve tener una red de autobuses accesibles, con paradas accesibles, con conductores conocedores de las necesidades especiales de los usuarios, y un complejo hospitalario concebido bajo el paradigma de la Accesibilidad Universal y el Diseño para todos, si “la cadena de la accesibilidad” se rompe precisamente porque alguien decide que los autobuses no tienen que llegar a una zona accesible dentro de un recinto hospitalario accesible.
 

Destacar en este punto que, no toda persona con discapacidad tiene recursos económicos suficientes para pagar un taxi o recursos familiares para disponer de vehículo propio. ¿Por qué existen aparcamientos para los vehículos particulares en el recinto? Se presupone que una buena parte de quienes van a utilizan estos aparcamientos pueden caminar sin dificultad alguna, con plena libertad para ejercitar su derecho de optar entre ir a pie o en un medio de transporte u otro. Para nuestro colectivo no hay alternativa: Como no hay parada de autobús quien no tenga fuerza suficiente para subir de forma autónoma “impulsando” su silla de ruedas manual o caminando deberá pagarse un taxi o renunciar a acudir al hospital. Es así de simple.

La accesibilidad debe abordarse de manera  integral y transversal por constituir una condición “sine qua non” que deben reunir tanto los bienes, productos y servicios, como los entornos, las edificaciones y los modos de transporte, entre los que se incluyen las paradas de los autobuses. Las Administraciones públicas y los técnicos a su servicio tiene la obligación legal de promover las condiciones necesarias para implementar la Accesibilidad Universal y el Diseño para Todos, como una condición que junto con la sostenibilidad constituyen requisitos básicos que en el siglo XXI debe de reunir todo  “espacio de salud medioambiental”

La Ley 51/2003, de 2 de diciembre de igualdad de oportunidades, no discriminación y accesibilidad universal de las personas con discapacidad, establece entre sus principios la vida independiente, la normalización, la Accesibilidad Universal, el Diseño para Todos, el Dialogo Civil y la transversalidad de las políticas en materia de accesibilidad, correspondiendo a las Administraciones públicas desarrollar políticas y líneas de acción de carácter general, en cualquiera de los ámbitos de actuación pública, en donde se tengan en cuenta las necesidades y demandas de las personas con discapacidad, incluyendo medidas de acción positiva.
La Ley entiende que se vulnera el derecho a la igualdad de oportunidades cuando se produzcan discriminaciones directas o indirectas, entre las que incluye el incumplimiento de las exigencias de accesibilidad de los productos, servicios y entornos considerando las edificaciones, los espacios públicos urbanizados y los modos de transporte como elementos integrantes de dichos entornos.

La más reciente legislación para la adaptación normativa a la Convención Internacional de los Derechos de las Personas con Discapacidad refuerza los contenidos de la LIUNDAU. Además de establecer un cambio de enfoque de las políticas sobre discapacidad, sitúa de manera integral a las personas con discapacidad como titulares de derechos recogiendo entre sus principios generales el respeto a la autonomía personal, la no discriminación e igualdad de oportunidades, la participación y la inclusión social. Así mismo, reconoce a la persona, que, en el ámbito de la igualdad de trato en el acceso a bienes y servicios, sufra una conducta discriminatoria por razón de discapacidad, el derecho a una indemnización por los daños y perjuicios causados.

Por todo lo expuesto, consideramos que, en cumplimiento del principio de igualdad de oportunidades y no discriminación de las personas con discapacidad al acceso y utilización de los bienes productos y servicios, las paradas de las líneas de autobuses que comunican con el nuevo HUCA han de ubicarse dentro del propio recinto hospitalario, debiendo partir desde las propias paradas los itinerarios accesibles que comuniquen las diferentes puertas principales de acceso a los edificios que integran el equipamiento.

Aspaym Principado de Asturias ha remitido escritos en estos términos a los titulares de las Consejerías de Salud, Fomento, Ordenación del Territorio y Medio ambiente y Bienestar Social y Vivienda; al Alcalde de Oviedo y los portavoces de los grupos políticos municipales y se trasladará a los grupos de la Junta General del Principado de Asturias.