Página principal

Gracias al IRPF, desde hace más de 15 años, se impulsa el programa de promoción de autonomía personal: Atención Personal y Vida Autónoma,  para la prestación de un servicio integral a personas con gran discapacidad, mediante el cual se pretende mejorar su calidad de vida y evitar su  institucionalización, habiendo beneficiado a más de 1.500 personas y creando más de un centenar de puestos de trabajo.

Además, permitirá equipar centros de rehabilitación y otras instalaciones que ofrecen cobertura con servicios integrales y tratamientos de atención directa a casi 3.000 personas con lesión medular y/o gran discapacidad física, así como de aquellas personas afectadas por daño cerebral como consecuencia de un ictus, tumor, traumatismo o patologías afines, con un elevado nivel de dependencia. Este programa se localiza específicamente en Asturias, Málaga, Galicia, Toledo, Castilla y León, Madrid y Baleares.

Por su parte, el programa FISIOMER (servicio de rehabilitación y prevención de situaciones de dependencia en el medio rural para personas mayores y/o discapacidad) replicado de  ASPAYM Castilla y León, pretende acercar la fisioterapia a núcleos rurales de forma que se pueda favorecer la generación de empleo y mejorar la calidad de vida y del envejecimiento activo en los núcleos rurales de: Castilla y León, Baleares y Granada. Su objetivo es el tratamiento de patologías neurológicas como lesión medular, ictus, ataxias, esclerosis múltiple o patologías infantiles, además de problemas músculo esqueléticos como fracturas, osteoporosis, artritis o artrosis.

De igual forma, y como servicio complementario, la plataforma virtual para el despliegue de servicio multimedia remotos, que se centra en el ámbito de la rehabilitación física,  permitirá realizar ejercicios de Fisioterapia y Terapia Ocupacional desde el propio domicilio del paciente, efectuando una terapia rehabilitadora continuamente supervisada por profesionales, con el fin de mejorar la calidad de vida del usuario y de sus familiares.